Hoy hemos jugado un partido muy especial

Hoy hemos jugado un partido muy especial. Cuando te preguntan si eres partidario del deporte inclusivo, lógicamente contestas con un sí. Pero luego aparecen las dudas. Algunos de los chicos de BASQUET DOWN, físicamente tienen el doble de tamaño que cualquier alevín. ¿Y si se produce alguna jugada desafortunada? ¿y si hay algún golpe? Por muy fortuito que sea, tanta diferencia de fuerza y altura pueden tener malas consecuencias, a fin de cuentas, todos, jugadores, entrenadores y afición, queremos ganar.

Sin embargo, ha sido empezar a jugar, y no sólo han desaparecido las dudas, si no que hoy hemos aprendido que se puede jugar al baloncesto para ganar y divertirse, pero además, también se puede hacer que el contrario se divierta. Con competitividad, pero con respeto. Juntos, hemos disfrutado del baloncesto y lo hemos convertido en una pequeña fiesta. Gracias a BASQUET DOWN, por esta bonita lección. Porque hoy, hemos jugado un partido muy especial.